Establecer redes es todo un reto, no solo porque incluye contar con habilidades de seducción, creatividad y comunicación, sino también porque viene ligado a las características sociales de los seres humanos para conectar y generar confianza.
Las redes nacen desde la propia naturaleza del ser humano, que ya de por si es biológica y químicamente compleja, sumado a la capacidad “constructiva” que se requiere para que dichas conexiones sean de valor y permitan diseñar comunidades y sistemas reales de apoyo para emprender.
En Créame estamos seguros de que el trabajo en red, visto no como un suceso casual o del azar, si no como acciones colaborativas planificadas y articuladas mediante sistemas de gestión y conexiones de valor, se convierte en una herramienta contundente y eficaz para propiciar valor social, cultural, conocimiento y cambio.